lunes, 22 de diciembre de 2008

Goodbye, Canada

Hasta mi último día aquí, Canadá ha sido díscola conmigo.
El viernes, una tormenta de nieve nos impidió salir. Y lo intentamos, Jorge y yo estuvimos esperando el autobús bajo y sobre la nieve casi una hora, pero no vino. Nos quedamos sin ver la galería de arte que queríamos visitar, y estuvimos en el campus viendo Life on Mars, y más tarde, yo terminé de ver The devil's whore.
Tras el atracón de John Simm del viernes, y como se había terminado la tormenta, a pesar del frío y de la nieve, el sábado nos fuimos al downtown. La galería los sábados la cierran a las 4 -así de guays son ellos-, así que nos quedamos de nuevo sin verla. Pero lo pasamos muy bien viendo un concierto bajo la nieve y fuegos artificiales en la plaza del Ayuntamiento de Toronto. Y tomando café en un Starbucks, establecimiento al que que espero no ir muy a menudo en España. He tomado suficientes cafés y chocolates aguados en vasos de papel para toda mi vida. Y prefiero no hablar de la fritanga.
Hoy había programado un festival en Kensington Market por el solsticio de invierno. Pero por el viento lo han tenido que cancelar. Así que hemos substituido atropelladamente ese plan por otro, cenar y ver una peli. Hemos visto Seven pounds, y ha resultado ser un dramón lacrimógeno que intenta manipular los sentimientos del público con todo tipo de recursos fáciles. Lo cual me lleva de nuevo a Away from her, una película que ha estado muy presente durante toda mi estancia aquí, y que tiene una escena que viene bastante al caso.



Mañana me voy, y lo peor es que a pesar del frío, la huelga, el slush, el café, la doble moral, y yo qué sé, a pesar de todo lo que me irrita de este país, y de todo lo que me he quejado, me da mucha pena irme y voy a echar mucho de menos todo esto... Ha sido una experiencia estupenda.

martes, 16 de diciembre de 2008

The last cinema of Canada

Aunque a mis escasos lectores ya les he enviado el link, lo pongo aquí también.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Mockumentary done!


Pues sí, lo hemos terminado. Al fin. Pronto my funny accent se podrá escuchar en YouTube.
Por lo demás, aprovechando los últimos días en Toronto. Fuimos a ver en directo a Jon Lajoie, el comediante del que hablé hace unos posts, y descubrimos que tiene un público bastante cafre, que lo interrumpía constantemente y tenía un respeto nulo hacia él y hacia los demás que intentábamos enterarnos de lo que decía y cantaba. El respeto hacia los pobres teloneros era ya menos que nulo, y es una lástima, porque eran originales y le ponían ganas a lo que hacían, y porque nadie se merece esa panda de energúmenos como público.
Y voy a dejar de escribir ya, que me aterra lo mucho que empieza a parecerse esto a un diario.


sábado, 13 de diciembre de 2008

Countdown to Europe

No me puedo creer que lleve 4 meses aquí, y que en 10 días vuelva a Europa (sí, estoy evitando la palabra "Alaquàs"). No me puedo creer que no haya tenido clase desde el 6 de noviembre, cuando se declaró la huelga en York University. No me puedo creer que parte de mis últimos días aquí los esté empleando en finalizar un mockumentary sobre el fin del cine en Canadá. No me puedo creer que me lo esté pasando pipa con eso, a pesar de todas las dificultades que hemos tenido, y que incluyen una huelga, burocracia, nieve, lluvia, slush, errores informáticos y un técnico que nos tenía que dar la cámara pero que no podía porque estaba enfermo.

Y este vídeo no tiene nada que ver, pero me hace gracia.


lunes, 8 de diciembre de 2008

ASAP

domingo, 7 de diciembre de 2008

Randomness

Ayer fuimos a Casa Loma, construida a principios del siglo XX por un financiero canadiense que se enriqueció y decidió que sería hilarious vivir en un enorme castillo. En vez de comprarse uno y trasladarse, construyó uno fake en Toronto, con pasadizos secretos y todo. No sé, mientras lo visitábamos no podía dejar de pensar en Bela Lugosi haciendo catacrocker.



Después de ver Casa Loma, como era el día de la independencia de Finlandia, asistimos a una fiesta que organizaba principalmente Sini, una finlandesa que conocimos en Ottawa -cuánta magia y randomness tienen los intercambios estudiantiles-. Degustamos comida típica navideña de Finlandia -galletas, vino caliente con almendras y pasas, porridge de arroz-, pero también agua de Valencia. ¿Por qué? Porque en la fiesta celebrábamos también el cumpleaños de Marina, que es catalana, y ella, un chico de valencia y un catalán-canadiense fueron hasta Chinatown, compraron naranjas, las exprimieron y las mezclaron con el alcohol para deleite de los asistentes.

Luego nos fuimos todos de fiesta. Lo dicho, magia y randomness.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Censorship

Pese a que me quejo a menudo de que Canadá y EEUU me parecen iguales, es cierto que veo diferencias. Una anécdota al respecto:
Cuando fuimos a Nueva York, sabía de la polémica que había suscitado en EEUU el cartel de la nueva película de Kevin Smith, Zack and Miri make a porno, debido a que insinuaba que se estaba practicando sexo oral. Por eso me llamó la atención la versión del cartel censurado que vi en una calle de Manhattan, y que es la siguiente:
Al volver a Toronto, sin embargo, pude ver en el metro el cartel original, que es éste, y que por supuesto no es para tanto.

Me imagino que, como su cartel, la peli tampoco será para tanto (en varios sentidos).

Mañana más.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Presidential battle Pokémon style

La huelga de York University me hace pasar más horas de las que debiera navegando por Internet. Pero a veces se encuentran maravillas como este vídeo, y entonces pienso que ha valido la pena.


martes, 2 de diciembre de 2008

The money can be made if you really want some more

Encontrar Coca Cola en York University es imposible. Y no es una hipérbole, es imposible de verdad, porque Pepsi tiene un acuerdo comercial con la universidad. Y ésta, a cambio de dinero se compromete a que la bebida rival no se venda en el campus.
Pepsi incluso manda a un inspector para que compruebe que efectivamente se cumple el acuerdo, y me han dicho que incluso lo envía cuando el acuerdo ha expirado, supongo que para plantearse renovarlo. Este último dato no lo he comprobado demasiado, como haría un buen periodista, pero no me resisto a ponerlo. Además, llegados a este punto, me creo cualquier cosa de esta universidad.
Quién sabe, quizá algún día tengamos la universidad KFC, como bromeaba Jorge.

lunes, 1 de diciembre de 2008

La sosita Ottawa

Lo teníamos todo planeado. Después de entregar el long assignment de Canadian Cinema, el 14 de noviembre nos íbamos a Ottawa, que sería un descanso para afrontar con ganas las dos semanas terribles que íbamos a tener a continuación. El assignment no lo entregamos debido a la huelga, pero el viernes 14 bajamos del autobús en la rancia estación de Ottawa sobre las 4 de la tarde, tras unas 5 horas de viaje.

Sabíamos de la costumbre americana -y por extensión, podríamos decir que canadiense, mal que les pese- de que las capitales no sean las ciudades más pobladas ni populares de los Estados. Pero no nos esperábamos la capital de Canadá así. Es una ciudad pequeña, de 800.000 habitantes -Toronto tiene casi 5 millones-, con muy poco para ver, y que debe de ser mortalmente aburrida si estás allí más de un fin de semana, cosa que nosotros no hicimos.

Los edificios del Parlamento eran bonitos, parecían de cuento, un poco Hoghwarts con la niebla que los rodeaba. No obstante, tenían ese estilo fake, de copia, de simulated building, como de decorado de cartón piedra, que nos parece que tienen muchas cosas en este país y que nos resulta tan divertido. En Ottawa bromeábamos con que detrás de la calle principal nos encontraríamos una maraña de cables y de focos, como en un estudio de cine.

Aparte del Parlamento, en el cual entramos con un guía que hablaba francés... de Quebec, vimos un par de museos: El Museo Canadiense de las Civilizaciones y el Museo de Bellas Artes de Canadá. Ambos bastante discretos, aunque en el segundo nos gustó más. En la entrada había una escultura de una araña gigante, titulada Maman, que es genial y que dio mucho juego en las fotos nocturnas, y dentro, estaba una obra impresionante titulada A girl, de Ron Mueck. En una escultura enorme y extremadamente realista de un bebé recién nacido, y muy cerca había otra escultura de una anciana muy pequeña muriendo en su cama. Era increíble.

A pesar de las pésimas condiciones atmosféricas -estuvo lloviendo todo el tiempo, y nos pasamos todo el viaje andando con los pies mojados y helados-, y de lo sosita que es Ottawa, lo pasamos bien y valió la pena ir. Además, es la capital de Canadá y la ciudad canadiense importante más cercana a Toronto. Y eso la convertía en una visita obligada.

Cuando estábamos allí, no sospechábamos que sólo una semana más tarde íbamos a tener una dosis todavía mayor de frío, pies mojados, turismo... y que pasaríamos de nuevo por la rancia estación de autobuses de Ottawa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Greed

Hoy he ido al médico. No es nada grave, uno de mis párpados se ha declarado independiente y tiembla sin que yo lo controle. No, no se nota desde fuera, y no, no tengo un tic, pero a mi me molesta y me perturba. El médico era muy majo, me ha atendido y entendido enseguida, pero el sistema que tienen... en fin. Greedy, como todo en esta universidad. A pesar de tener un seguro español, me obligaron a pagar uno aquí, de unos 300 dólares (por un semestre). No obstante, cuando he ido se han sacado una tasa de 50 dólares de la manga "porque el seguro sólo es hasta diciembre" (?), y yo "es que sólo estoy aquí hasta diciembre... ¿por qué iba a contratar más tiempo?". Y más tarde, cuando he ido a por las pastillas, me han pedido 17 dólares. Y yo, "pero tengo seguro", y van y me dicen "ese seguro no te sirve para medicamentos, sólo para las visitas del médico". En fin.
Por cierto, el tarrito de las pastillas es modelo House.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Jon Lajoie

Mirna -sí, es su nombre de verdad-, una amiga de la residencia de origen egipcio, me comentaba que encontraba la cultura occidental muy individualista, y muy de que cada uno se siente especial. Y me enseñó este vídeo, que parodia eso y que es buenísimo:



Y a partir de ahí, descubrí a su autor, Jon Lajoie, un humorista canadiense que está loco y que se ha hecho famoso en Raccoonland gracias a You Tube, al modo de la Hora Chanante, aunque él es más extremo. Ésta es su absurda página web -en Flash, por cierto-, que recomiendo visitar encarecidamente, pero sólo después de ver algunas de sus aberrantes obras. Sus vídeos son bastante políticamente incorrectos y tienen un humor absurdo, guarro y ofensivo... y algunos son geniales. En su canal de You Tube están todos: Show me your genitals, 2 girls 1 cup song, Song for Britney, Cool blooded Christmas, Pedophile beards... El que pongo a continuación no es el más bestia ni el mejor, pero a veces me puede la deformación profesional...




Canadian English

Canadá dejó atrás su pasado colonial británico para ser colonizada culturalmente por Estados Unidos, dicho de forma simple. La variedad de inglés que hablan es de alguna forma, un reflejo de esas dos influencias. Por ejemplo, en la forma de pronunciar son muy, muy parecidos a los americanos, y su léxico también es distinto al del inglés británico. Y yo tengo grabadas a fuego algunas palabras british, como "toilet", que aquí nadie, nadie utiliza. Y a pesar de que todos los baños públicos -incluido el de la residencia, que veo todos los días- lucen un flamante cartel con la palabra "washroom", yo sigo preguntando educadamente "Excuse me, where is the toilet"?, y los canadienses siguen contestando "the washroom is over there", educadamente la mayoría de las veces, y alguna vez con mueca incluida. Otrao ejemplo de palabra que varía es "rubber", por "eraser" - además, "rubber" significa aquí "condón", pero pregunto más por lavabos que por gomas de borrar y condones, así que "rubber" no es muy problemática.
Y mientras que su léxico y pronunciación son como los de los americanos, cuando escriben, usan formas británicas. O sea, que prefieren centre, colour o flavour a center, color o flavor. Lo de centre es muy obvio en el Rogers Centre y sus letreros.
Por cierto, el Rogers Centre se llamaba antes SkyDome, que es algo como "cúpula celeste", y es un nombre con mucho sentido porque en un alarde de la técnica y del despilfarro energético, tiene una cúpula enorme que se abre y se cierra dependiendo de las condiciones climáticas, y cuando está abierta permite a los que están dentro disfrutar de una bonita vista de la CN Tower. ¿Por qué se llama ahora Rogers Centre? "Rogers" es el "Movistar" canadiense, y con eso creo que está todo dicho.

P.D. La foto no es mía, la he conseguido a través de Google... en ninguna de las mías se ve el letrero tan bien.

jueves, 6 de noviembre de 2008

I love the world

I love the world... Un anuncio que hace furor entre mis compañeras de la residencia. La verdad es que es bonito.
A ver si tengo tiempo este fin de semana de poner una actualización de verdad...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Musical documentary

Las clases en York University son muy obligatorias, y no contemplamos el quedarnos estudiando/durmiendo/en el Tim Hortons. Más bien, todo eso entra en el aula, hay gente que estudia otras cosas, gente que duerme, gente -incluyendo el profesor- que sorbe de su vasito de papel durante la clase. Pero me estoy desviando de lo que quería decir.
La última clase de documentary ha sido un bálsamo para mi pobre psique maltratada por los traumas en el arte y por la cuestión de si las directoras canadienses pueden representar a la vez la nación canadiense y su femineidad en una misma película. La clase de documenary de esta tarde, como el profesor es tan moderno, ha consistido en escuchar canciones que desde su punto de vista documentaban algo, y mientras, dibujar (eso no iba incluido en el programa, por supuesto, pero Jorge y yo nos hemos empleado a fondo). Y estas son algunas de las canciones que hemos escuchado:

-Amazing grace (Versión de Judy Collins)
-Keep your eyes on the prize (Bruce Springsteen)
-Strange fruit (Billie Holliday)
-Lonesome death of Hattie Carroll (Bob Dylan, no podía faltar)
-Joe Hill (Paul Robeson)
-We will sing one song (Joe Glazer)
-Bread and roses (Judy Collins)
-Pretty boy Floyd (Woody Guthrie)
-This land is your land (Woody Guthrie)
-The star spangled banner
-Lili Marleen (Marlene Dietrich)
-Canadian railroad trilogy (Lightfoot)
-Barrett's privateers (Stan Fox)
-No woman no cry (Bob Marley)
-1812 overture (Tchaikovsky)
-Ballad of John & Yoko (the Beatles)



Después, los alumnos eran bienvenidos a proponer otras canciones, y han optado por el rap, algunas de las que han mencionado han sido I never seen a man cry (Scarface) o Police and thieves (Junior Murvin). De las que yo no había oído hablar. Y de la mayoría de las otras tampoco.

Y ahora me vuelvo a la canadian nation & femininity.

miércoles, 29 de octubre de 2008

martes, 28 de octubre de 2008

Weird sex

En lugar de emplear mi tiempo en cosas (más) productivas, durante los últimos días, entre otras cosas, he visto el final de la cuarta temporada de Doctor Who (una coproducción anglo-canadiense, por cierto), y eso me ha llevado a perder más tiempo en Internet mirando cosas de la serie, y a toparme con una perturbadora noticia.

David Tennant (el doctor) tiene (o tenía, vete a saber) una relación con la actriz que interpretaba a la hija del doctor en uno de los capítulos. A su hija en la ficción. Eso de por sí no es demasiado weird, pero sí lo es el hecho de que ella sea hija en la realidad de Peter Davison, que interpretó al doctor del puerro (o lo que sea eso que lleva en la solapa del traje). A las connotaciones pseudo-incestuosas del asunto, hay que añadir que Tennant salió en un especial con su suegro. Y todo eso ya es más weird.
Como este vídeo.



Y ahora sí que me piro a estudiar.

jueves, 16 de octubre de 2008

New York, día 1

Tras haber terminado el Sequence Analysis para Canadian cinema puedo actualizar sobre el viaje, que fue estupendo, aunque muy rápido todo.
El jueves por la noche tuvimos que pasar, claro, por la frontera. La de EEUU está en una ciudad de nombre tan gañán como "Buffalo". El guardia quería ser amable e incluso intentó hablar español -que yo, en el lamentable estado en el que me encontraba, no conseguía entender. Nos tomaron las huellas y nos hicieron una foto, así que mis datos y mi imagen ya están en algún disco duro americano. Nos dieron un papelito que ponía que estábamos exentos de visado. Un par de días más tarde, Jorge me señaló algo muy curioso que ponía detras: rezaba que al salir del país por la frontera de Canadá le diéramos el papel al guardia canadiense, pero que si salíamos por México... se la diéramos al guardia americano. En fin, así son ellos.
El viaje por la noche en autobús fue como todos los viajes por la noche en autobús, durmiendo a duras penas y con un dolor de espalda terrible. Eso sí, los asientos eran espaciosos, de talla de devorador de productos de KFC.
Llegamos al amanecer a New York, y tras dejar las mochilas en el hostal, un Youth Hostel increíble, con unas instalaciones estupendas y muy céntrico (al ladito de Central Park), nos lanzamos a hacer turismo salvaje, lo que íbamos a hacer hasta el día de vuelta.
Primero fuimos al puente de Brooklyn, que nos gustó mucho, y más tarde al Ayuntamiento, que no tiene mucha chicha, y siguiendo el itinerario de la guía, al World Trade Center Site, donde sólo se ve que están haciendo obras. Sin embargo, se puede visitar St Paul's Chapel, que data de 1766, y es de lo más antiguo que se puede encontrar en esta ciudad (antiquísimo). Esta capilla fue un lugar de refugio durante los ataques del 11 de septiembre, y dentro hay una especie de conmovedor santuario-homenaje con reliquias varias... y una tienda. En serio. Una tienda sobre el 11-S (con libros y crucecitas y cosas así) dentro de la iglesia. Al salir vimos que también hay una pared con las torres ardiendo en relieve y los bomberos haciendo su trabajo, y un museo sobre los atentados, pero obviamente pasamos de entar.
Más tarde, vimos rápidamente el National Museum of the American Indian,q ue tiene trajes típicos indios y está en un edificio bonito de inspiración griega. Hay muchos edificios oficiales así en Nueva York, como el Ayuntamiento o el New York Stock Exchange. Según leí, el "greek revival" fue una reacción de los americanos contra la influencia británica, tras la guerra de 1812. Además, algunos americanos se supone que se consideraban los herederos espirituales de Grecia, así que tomaron prestado su elegante estilo arquitectónico. Tras lel museo, fuimos a Chinatown. Objetivamente el más grande del mundo, y subjetivamente, es más espectacular, rancio y auténtico que el de Toronto. Ya por la noche fuimos a Times Square y Broadway... impresionante. Es como entrar de golpe en Transmetropolitan, o en la Nueva Nueva York de Futurama, o en cualquier otra ciudad de una distopía dominada por la publicidad obscena y excesiva, y por el consumo obsceno y excesivo también, ya sea de electricidad o de cualquier otro producto. Me sentía como una polilla, las luces me atraían y me hacían daño a la vez. Hice fotos como una loca. Y por último, subimos al Empire State Building, y valió la pena. Ya habíamos visto una ciudad -Toronto- desde arriba por el día, y es una pasada ver una ciudad así por la noche, con todas las lucecitas en los edificios, y en el reflejo del agua, es como si ardiera, y tiene una belleza artificial y extraña, pero belleza al fin y al cabo. En definitiva, fue un primer día estupendo en Nueva York.

lunes, 6 de octubre de 2008

Arte freak

El sábado noche/domingo de madrugada pudimos disfrutar de la Scotiabank Nuit Blanche Toronto (Scotiabank porque todo puede esponsorizarse de manera obscena, qué os voy a contar). El evento (aunque seguro que habéis oído hablar de la Noche en Blanco de Madrid) consiste en que hay instalaciones artísticas por toda la ciudad durante toda la noche. Aunque no estuvimos toda la noche, ni las vimos todas, ya que son 150, y esparcidas toda la ciudad, que no es pequeña, estuvo muy bien.
Entre las que vimos estaba una catarata hecha con botellas de plástico e iluminada, pongo la foto, aunque lucía más en la realidad, obviamente. No sé cuál sería el objetivo del artista, pero Jorge y yo no pudimos evitar pensar en Tim Hortons, Starbucks y el resto de inmundas cafeterías de aquí y en la cantidad de vasitos de papel y plástico que gastan al día.



También nos gustó ver la exposición del centro japonés y una torre hecha con libros , aunque alguien había cogido un libro y habían caído otros, de modo que no vimos la obra tal y como la había pensado el autor, que consistía en una torre de libros que estaban dispuestos según los colores del lomo, y que formaban un dibujo.
Pero el plato fuerte y freak de la noche lo tuvimos al llegar al Ayuntamiento nuevo de Toronto. Nos habían dicho que había un espectáculo con luces, pero no esperábamos que sería sobre el Pong y el Space Invaders. Como se ve (no muy bien, lo siento) en la foto, en el edificio de la izquierda estaba el primero y el el de la derecha el segundo. Las ventanas se iluminaban como si fueran píxeles gigantes y se veían dos partidas de los míticos y rancios juegos.


Y si alguien pensaba que Toronto no puede ser más freak, para demostrar que estaba equivocado, Jillian McDonald (tengo que poner su nombre, se lo merece) había ideado Zombies in Condoland, una performance que consistía en que la gente iba a un sitio, se disfrazaba de zombie y hacía cosas de zombies (de los de Romero): ser asquerosos, andar lento, moverse raro y hacer sonidos extraños. A comer carne humana creo que no llegaron, aunque lo consultaré. Lamentablemente, no pudimos ir a verlo en la zona en la que se celebraba, por lo que no disfrutamos en todo su esplendor esa maravilla. No obstante, los zombies participantes se movían por toda la ciudad disfrutando también de la Nuit Blanche, así que nos hicimos una idea de cómo era. Y los disfraces estaban muy bien.

Y bueno, a partir del jueves más arte, emoción y ciudades, porque finalmente sí que vamos a New York, New York...


sábado, 4 de octubre de 2008

Campbells

Tanto tiempo viendo esas latas en cuadros, y ahora las veo en el supermercado... y en mi cocina.

jueves, 2 de octubre de 2008

More Canadian Cinema

John Grierson fue un escocés responsable del movimiento de documentales británicos, y como había tenido éxito haciendo propaganda de lo grande que es Gran Bretaña, lo ficharon en Canadá, entonces también parte del Imperio, para hacer básicamente lo mismo, películas canadienses propagandísticas a través del National Film Board of Canada.

Probablemente la obra más famosa de Grierson es Night Mail, un documental lleno de orgullo británico sobre lo eficiente que es el sistema de correo de su majestad gracias al tren y a sus sacrificados trabajadores. En realidad, aunque el tema nos resulte poco atractivo, hay que reconocer que el documental tiene imágenes muy bonitas y un montaje con ritmo.



En la clase en la que explicaron esto también vimos un documental oscarizado, producido por el National Film Board of Canada, sobre la defensa de Inglaterra durante la segunda guerra mundial, Churchill's Island era el título... Mientras que los únicos alemanes que veíamos eran soldados luchando, del bando de los ingleses veíamos no sólo soldados, sino también civiles de todas partes de las islas, y del imperio (Canadá, Nueva Zelanda, Australia) unidos para defenderse de los nazis, y a Churchill paseándose fumando un puro. Todos son muy guays y después de verlo te dan muchas ganas de casarte con un inglés para conseguir su nacionalidad cuanto más rápido mejor.
No sé por qué, pero creo que Lynx-Moon hubiera disfrutado especialmente en la clase de ayer.

martes, 30 de septiembre de 2008

¿Qué es ser canadiense?



En Canadian Cinema me esperaba algo como una historia del cine canadiense, con Cronenberg por ahí, pero no es así, es una asignatura sobre las características que conforman el "canadian national cinema", y más o menos lo que hacemos es ver qué películas se pueden considerar canadienses no por la procedencia del director o de la financiación, sino por los aspectos que tratan o por los tópicos "canadienses" que se ven en la película, y que suelen ser la nieve, la muerte, los perdedores, los finales abiertos... y el "weird sex", aunque eso del weird sex sólo salió en un documental del principio, después sólo hemos visto nieve, muerte, perdedores y finales abiertos.

El vídeo que pongo lo proyectó el primer día de clase la profesora para ilustrar qué se supone que es ser canadiense, y qué tópicos hay sobre Canadá, y de cómo los aprovechó una empresa de cerveza canadiense. Al anuncio le criticaron que más que explicar qué es un canadiense, explica lo que no es, y básicamente dice que un canadiense no es un estadounidense.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Por fin el blog

Después de haberme dado cuenta de que llevo aquí más de un mes, me parece que es el momento de crear el blog... algo que llevo diciendo que haría desde del primer día que llegué a Canadá. Sigo sin tener mucho tiempo para actualizar, pero haber creado el blog puede ser un acicate para escribir, ¿no?

P.D. El nombre se debe a la profunda impresión que tuve cuando una noche, al volver a la residencia y pasar cerca de un contenedor, cuatro mapaches salieron de él, y me miraron amenazantes defendiendo su territorio formado por un montón de restos de hamburguesa grasienta. Lo dicho, impresionante.